Mejorar tu productividad

Mejorar tu productividad

Para mejorar la productividad debemos diferenciar entre el deseo de mejorar la habilidad para cumplir una serie de objetivos y la creencia de que la productividad depende de llegar siempre a todo lo que nos propongamos con un resultado exitoso. Producto no es lo mismo que hacer 1.000 cosas al día y ser el mejor en todo.

Si nuestra meta parte de una alta exigencia, será mucho más difícil mejorar la productividad, ya que estaremos sobreestimando nuestros recursos. Esta sobrevaloración va de la mano del perfeccionismo, y la perfección es la enemiga de la acción. Además, cuando lo que nos proponemos es tan exigente, es fácil que no lleguemos a todo, y nuestra dedicación se verá opacada por una sensación de fracaso.


Aquí os dejamos algunos consejos para mejorar la productividad:

✔️No a la multitarea: está más relacionado con la sobrecarga personal y con un resultado pobre que con un buen rendimiento. Cuantas más tareas hagas a la vez más difícil será que las hagas bien. Céntrate una por una.

✔️Establece prioridades: hazte un listado de tareas que tienes pendiente de mayor a menor prioridad. Pon siempre la primera tarea que más pereza o más te cueste realizar (porque es un mal trago, porque es la más complicada, porque te atascas…).

✔️Aprende a decir «no»: tenemos que procurar que nuestras prioridades vayan en línea con nuestros valores, intentando clarificar cuáles de ellas son importantes, cuáles urgentes y cuales no tienes tiempo o no deseas hacer hoy. No tengas miedo a dejar algo para después si crees que no vas a poder con todo o si estás saturado.

✔️Fija una meta: establece un objetivo final. Si no sabes cuál es tu meta final no sabrás que acciones debes seguir.

✔️Secuencias tus acciones hacia esa meta: fija un recorrido de tareas y acciones graduales que vayan poco a poco acercándote a ese objetivo que buscas.

✔️Focalízate en cada una: realiza una tarea cada vez en lugar de realizarlas de manera simultánea, ya que hemos visto que acaba siendo contraproducente. De esta manera, no solo nuestros recursos pueden destinarse a la tarea íntegramente, sino que hacemos foco en el proceso, en el aquí y en el ahora.

✔️Marca objetivos reales: no idealices tareas imposibles, se realista con tu tiempo, tus recursos y tus capacidades. Intenta no abarcar más de lo que puedas realizar.

✔️Escribe tus tareas en una lista: los objetivos que nos propongamos tienen que especificarse, detallando las acciones que vamos a realizar para lograr las metas; y, también, tienen que ser acotados en el tiempo, pues será más fácil si tenemos pautado cierto periodo para cumplirlos que una anarquía temporal de los objetivos, que no nos llevará otra cosa que a la procrastinación. Ir tachando tareas en un lista también te dará perspectiva de todas las cosas que has ido consiguiendo, eso te mantendrá positivo y con ganas de seguir cumpliendo.

✔️Equilibra tus días y descansa: aunque pienses que es una tarea muy simple, tu cerebro seguirá activo y no desconectará del trabajo. Date tiempo para descansar o te saturarás rápidamente.

✔️Celebra tus logros: aunque sean pequeños y te parezcan insignificantes, siempre celebra tus logros. ¿Cómo ayuda esto a tu productividad? Pues bien, una acción tenderá a ser repetida en un futuro si es reforzada cuando se realiza. Auto-reconocernos el esfuerzo es nos motiva a seguir.

✔️Acepta que no llegas a todo: una vez más, se realista y no te castigues por no poder llegar a todo. Aceptar esto nos hará no caer en pensamientos en los cuales pensamos que somos un fracaso.

✔️Se flexible: tanto si tienes que cambiar tus tareas o metas por cuestiones propias o ajenas a ti. Adaptarte a los cambios y ser resolutivo hará que no te estanques mentalmente y no pierdas el tiempo en lamentarte, busca otra salida.


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